Christian Felber y la Economía del Bien Común en Espacio 105

El día 12 de diciembre de 10:30 a 15:00, tendremos a Christian Felber en espacio 105.



Christian es uno de los fundadores y promotores principales del movimiento de la Economía del Bien Común.


Felber ​(Salzburgo, 1972) es un renombrado conferenciante internacional, profesor en la ​Vienna University of Economics and Business y autor de varios bestsellers, incluyendo: "50 Sugerencias para un mundo más justo" , "Nuevos Valores para la economía" , "Vamos a salvar el euro"  y "Dinero. Las nuevas reglas del juego". Estudió Filología Románica, Psicología, Sociología y Ciencias Políticas en Madrid y Viena, donde vive y trabaja como escritor.

Según Felber muchas constituciones y normas legales recogen el principio según el cual la actividad económica debe servir a los intereses generales y en general al bien común o bien público. Así por ejemplo, la Constitución de Baviera en su artículo 151 indica que: “Toda actividad económica sirve al bien común”.

Para Felber la implementación de la ​E​conomía del ​B​ien ​C​omún ​(EBC) ​equivaldría a adaptar la economía real capitalista (en la que predominan valores como el afán de lucro y la competencia) a los principios constitucionales. La ​E​​BC se debe regir por una serie de principios básicos que representan  valores humanos como: confianza, honestidad, responsabilidad, cooperación, solidaridad, generosidad y compasión - entre otros.

​​​La EBC es un modelo económico alternativo que busca una economía real cuyas actividades produzcan un impacto social y medioambiental positivo. El modelo económico actual promueve la competitividad en los mercados y mide los resultados sólo en función de los beneficios financieros, no en función de lo que se aporta al bien común.

En el modelo de la EBC, el éxito económico no es medido por indicadores monetarios como el beneficio financiero, sino por el balance del bien común​,​ un indicador​ ​al​ternativo que pretende medir ​la ​ aportación​ de la empresa a la sociedad​ según los cinco valores principales que aparecen en las constituciones de los países democráticos del mundo: dignidad humana, solidaridad, sostenibilidad ecológica, justicia social, democracia y transparencia. Cuanto más social, más ecológica, democrática y solidaria sea la actividad, mejores serán los resultados del balance del bien común de las empresas.​ ​

Para la ​EBC, aquellas empresas que se guíen por esos principios y valores deben obtener ventajas legales que les permitan sobrevivir, frente a los valores del lucro y la competencia actuales.​ En un sistema de libre mercado todas las empresas deben trabajar en igualdad de condiciones. No es justo que aquellas que tienen un comportamiento más ético, más respetuoso con el medio ambiente, etc. sean penalizadas con unos precios de sus productos más elevados.

En la propuesta de Felber​  se contempla​n​ ​además​ límite​s​ a la propiedad privada y a la herencia​ ​como mecanismos para alcanzar una distribución de la renta más justa y coherente con la dignidad humana. ​El desarrollo sostenible se fundamenta en la confluencia de los intereses del sector empresarial, la ciudadanía y el sector público, pues todos los agentes deben tener metas​ compartidas. 

La EBC propone que esta meta sean los derechos humanos, fomentados​ mediante la cooperación que busca el bien común, pero para ello es necesario que las​ personas y las diferentes organizaciones: políticas, sociales y económicas compartan esos mismos objetivos. Por tanto, todas las ​​​organizaciones pueden aportar con su actividad al bien común, tanto en su gestión interna como en su relación con el entorno.

Esto supone en primer lugar, un cambio en los objetivos del desarrollo local desde la ​ ​competitividad a la calidad de vida de la ciudadanía; en segundo lugar, un cambio en la gestión interna de las entidades locales, que también se someten a la evaluación del balance del bien común; y en tercer lugar, que las entidades públicas (locales, insulares, regionales) asuman la nueva responsabilidad de fomentar el bien común de una forma activa en el ejercicio de todas sus funciones.

La idea del actual movimiento de la Economía del Bien Común nace en el 2008 de la mano de​ Felber, aunque no es hasta el año 2010 donde se producen los primeros avances, contando entonces con el apoyo de unas 150 empresas promotoras y unas 50 empresas pioneras, además del surgimiento de los "Campos de Energía”, compuesto por personas de todo ámbito comprometidas con la implementación de la EBC.

En la actualidad el movimiento cuenta con alrededor de 8.000 simpatizantes que han manifestado su apoyo públicamente, entre los que se encuentran más de 5.000 ciudadanos/as, más de 1.700 empresas, asociaciones, universidades, municipios y políticos. (https://www.ecogood.org/en/support-and-get-involved). ​ El grupo se ha convertido en un movimiento político que presiona a los gobiernos para que los principios teóricos se plasmen definitivamente en leyes.​

El pasado 7 de noviembre de 2014, una de las escuelas de negocios más prestigiosa de Europa, ejemplo de vanguardia en los métodos educativos y en la defensa de valores como la sostenibilidad ambiental y el aprendizaje colaborativo, la Escuela de Negocios de Lausana (Suiza), ha completado el proceso de realización del Balance del Bien Común, publicando su informe auditado, con lo que establece un hito histórico que será referencia internacional para otras universidades y organismos públicos.

En España ya hay​ al menos ​10 Municipios comprometidos con la EBC realizando buenas prácticas y en proceso de realizar el Balance del Bien Común Municipal. Si bien muchos de ellos son pequeños municipios, en los que es menos complejo abordar los procesos de cambio necesarios para orientarse al bien común (ej: Miranda de Azán, Muro de Alcoy ,…), recientemente grandes ciudades como Zaragoza han empezado a realizar actividades encaminadas a convertirla también en un Municipio del Bien Común.

En Canarias, ya hay un municipio llevando a cabo buenas prácticas en esta línea, como es el caso de Santa Lucía de Tirajana (Gran Canaria)​, así como dos empresas pioneras que han se han realizado el Balance del Bien Común, una de ellas en el ámbito de la divulgación científica y otra  dedicada al ofrecer servicios de turismo activo. Oceanográfica  y Limonium son un ejemplo vivo para otras empresas que quieran contribuir al bien común y una muestra de que la EBC no es ninguna utopía, y de hecho, cada vez con más fuerza, es una realidad.

En agosto de 2014 los miembros de los Campos de Energía de Gran Canaria y Tenerife ​constituyeron​ la Asociación Canaria de Economía del Bien Común (AC-ECB), lo que supo​so​ un importante paso en la consolidación del movimiento de la EBC en Canarias. En la Universidad de La Laguna hay un grupo activo, compuesto por miembros de los diferentes sectores de la comunidad universitaria, trabajando en el desarrollo de acciones coherentes con la metodología de la EBC.

Recientemente, ​Felber y sus seguidores han iniciado en 2015 en Austria un proyecto emblemático con la fundación de un “Banco del Bien Común”, organizado según las reglas cooperativas.